Putin y Zelensky buscan convencer a Trump de mediar en la guerra entre Rusia y Ucrania
Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Ucrania, Volodymir Zelensky, felicitaron este domingo, en sendas llamadas telefónicas, a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, con ocasión de su 80 aniversario natalicio, y usaron el motivo de la conversación como oportunidad para tratar de convencerlo, cada uno de ellos desde sus antagónicos intereses y visión de lo que está pasando, para que retome el papel de mediador en la guerra que mantienen los dos países eslavos.
Como suele ser habitual, el Kremlin ofreció una versión más extensa de la conversación de los presidentes a través de un comentario para la prensa de Yuri Ushakov, asesor en materia de política exterior y seguridad de Putin, destacando “la cordialidad que existe” entre los mandatarios, sin mencionar las controversias que enfrentan a Rusia y Estados Unidos.
Zelensky, de su lado, informó él mismo en redes sociales de la plática con Trump y dio a conocer que, tras las felicitaciones de rigor, acordó reunirse con el inquilino de la Casa Blanca durante la siguiente cumbre del G7 en Francia.
“Hablamos de qué podemos hacer ahora para acercar la paz y yo informé al presidente (estadunidense) sobre los recientes sucesos en los campos de batalla y sobre cómo se ha fortalecido nuestra posición. Estuvimos de acuerdo en discutir con más detalle todo durante nuestro encuentro en la cumbre del G7”, escribió Zelensky en redes.
Según Ushakov, Putin y Trump hablaron detenidamente sobre el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán que se está preparando y “Donald Trump dijo que el acuerdo está cerca de concretarse y que confía que los resultados de las muy complejas pero exitosas negociaciones podrían darse a conocer hoy (domingo)”.
Agregó: “en fin de cuentas, los esfuerzos de los negociadores estadunidenses, con ayuda de los mediadores paquistaníes y qataríes, hicieron posible alcanzar un resultado aceptable, subrayó Trump y expresó su agradecimiento por el interés mostrado por Rusia, en especial por sus propuestas para encontrar soluciones mutuamente admisibles”.
De acuerdo con Ushakov, “Rusia mostró su satisfacción por el hecho de que un conflicto que podía incendiar toda la región y más allá se está logrando, al parecer, apagar. Manifestó su disposición a seguir trabajando para estabilizar la situación y resolver las causas profundas, que requieren todavía una seria discusión”.
Asimismo, los líderes hablaron del “conflicto ucranio”, pero –en el relato de Ushakov– Putin no insistió más en la necesidad de retomar los “entendimientos de Anchorage (resumidos: que Ucrania abandone la parte de Donietsk que no controla Rusia a cambio de un alto el fuego)”, de los cuales Trump se desdijo hace tiempo, si es que se puede tomar con seriedad lo que el republicano acepta un día por la mañana y desconoce por la tarde.
En palabras de Ushakov, “Donald Trump de nuevo puso el acento en la necesidad de declarar un alto el fuego. Declaró que está dispuesto a influir en sus socios europeos y en Kiev, incluidos los contactos que habrá en la cumbre del G7”. Putin subrayó que los recientes ataques ucranios contra infraestructuras civiles en territorio ruso dificultan un arreglo político “y Trump estuvo de acuerdo”.
Añadió: “Trump también recalcó que si se logra pronto poner fin a la guerra, entonces, supuestamente, se abrirían perspectivas para construir con nueva calidad las relaciones entre nuestros países”.
Putin, contó Ushakov, insistió en que “los intentos del régimen de Kiev” de atacar infraestructuras civiles en Rusia “no van a poder cambiar la situación crítica de Ucrania en los campos de batalla”.
El presidente ruso, conforme a su asesor, advirtió a Trump que “en Evian (Francia, sede de la cumbre del G7) los líderes europeos y Zelensky, sin duda, tratarán de presentar todo completamente al revés y van a proponer ideas que solo buscan alargar el conflicto y continuar los combates”.
Ushakov concluyó su comentario con un anuncio que calificó de importante: “los presidentes acordaron que los negociadores estadunidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, que ahora están inmersos en los asuntos iraníes, vengan a Moscú próximamente”.

