COLUMNISTAS

Negligencia criminal

Por Mónica Camarena Crespo

El despido fulminante de la Secretaría de Salud de Veracruz de Roberto Ramos Alor, ahora presunto negligente criminal, lo exigieron desde el gobierno federal, ante lo que podría ser equiparable con un delito de lesa humanidad.

Lesionar también es llevar a cabo actos inhumanos contra la población civil, como haber dejado caducar medicamentos oncológicos y mantenerlos escondidos, mientras que cientos de niños, jóvenes y adultos mueren por falta de atención, como nunca antes a partir de la llegada del gobierno de la “NO” transformación.

Lo que pasó en Veracruz, estado gobernado por Morena, no solo debe quedar en un escándalo y el despido de negligentes criminales, se debe ir a fondo, con la exigencia que se llegue a las últimas consecuencias y paguen aquellos que mantuvieron en bodegas casi 9 mil medicamentos oncológicos a punto de caducar o que ya no sirven.

El propio gobierno federal destapó lo que se convertirá en una pesadilla inolvidable para los veracruzanos, pues a través del Insabi se reportó de manera oficial, que después de una revisión realizada el pasado 4 de mayo al almacén en Xalapa, notificó que encontraron 884 mil 822 piezas de medicamentos con caducidad menor a nueve meses.

 

MENTIROSOS Y CRIMINALES

Han sido numerosas las manifestaciones de padres de familia que exigen medicamentos oncológicos para sus hijos, a quienes se les ha negado hasta la atención de ser escuchados.

El propio ex secretario de salud, Roberto Ramos, se atrevió desde 2018 a culpar a las anteriores administraciones del desabasto y acusó que  las denuncias de padres por falta de oncológicos era una “cosa mediática”, pues las compras ya se habían llevado a cabo. 

En 2020, con tal de justificar la negligencia, dijo que el desabasto era un tema “mundial” y culpó a las farmacéuticas por no surtir estos medicamentos. 

¿Quién a la cárcel?

La negligencia de negar medicamentos y dejarlos caducar debe ser castigada con cárcel. Los ultrajes a la autoridad, el delito consentido del gobernador Cuitláhuac García, que ya fue derogado, pero que aún mantiene tras las rejas a cientos de inocentes, es una cosa de niños comparado con lo que hizo el ex secretario de salud de la 4T a quién “cariñosamente” llamaron correligionario.

Los oncológicos guardados, negados a la población que los requiere para salvar sus vidas y que dejaron caducar, se convierten en automático en la marca más negra que perseguirá a Cuitláhuac García y su “pandilla” para siempre.

 

Twitter: @monicamarena