COLUMNISTAS

La marcha del pueblo

 

Por Laura Cevallos 

Como dijera el último líder del priísmo que tanto extrañan algunos, el “lord peña”: a estos de la “oposición marchita”, ningún chile les embona. Ni siquiera les contenta que, por primera vez hayan salido a caminar para demostrar indignidad ante algo. Porque cuando antes salían por miles, solo era para apoyar al candidato, pero por intermediación de Antorcha Campesina, la CTM, CROP, CNOP y otras organizaciones que siempre acarrearon a sus agremiados bajo la amenaza de quitarlos de la lista del apoyo social o la promesa de inscribirlos a alguna dádiva clientelar.

La marchita opositora convocada como antiregalo de cumpleaños para el presidente, del pasado domingo 13 de noviembre, encabezada por el virtual aglutinador de los conservadores, el señor tache, fue alimentada por entre 10 a  12mil asistentes, -según conteo de los más austeros-, hasta 640mil, quienes hicieron una aritmética rara, en que metieron a 4 personas en un metro cuadrado, aunque nunca vimos que se repegaran tanto, (no es costumbre de la gente bien acercarse tanto así), pero bueno.

Fue vislumbrada como un golpe al hígado para el apoyo ciudadano al Primer Mandatario, aunque, en la vida real, no ocurrió como lo habrían proyectado en su imaginación. Se propusieron convocar una gran marcha en la que todos corearan que al INE nadie lo iba a tocar; que estaban ahí para defenderlo hasta la muerte y que protegerían la democracia (como quiera que la hubieran comprendido), porque el presidente de ese órgano de elecciones, Lorenzo Córdova, y su compañero de fórmula, Ciro Murayama, en un profundo acto de deshonestidad, tergiversaron totalmente el fin de la reforma constitucional propuesta por AMLO, que se resume en ordenar las funciones del instituto, que los dirigentes sean electos por el pueblo y no por facciones cupulares de partidos; que se eliminen los entes que duplican funciones; que el dinero público que se destina a su mantenimiento no sea dilapidado en tantos y tan inútiles puestos; disminuir el sueldo que perciben para que no sea mayor que el que percibe el presidente y lo relativo al voto electrónico.

Lo que ellos se encargaron de diseminar fue más odio, más ignorancia y polarización y dejaron crecer la falsa concepción de que la reforma iba por la eliminación del INE, pero de la credencial para votar en sí y hubo quienes juraban que el presidente se las quería quitar para cobrar por su emisión, o para impedir que la utilizaran como medio de identificación para sus trámites. Y los hombres del INE no lo desmintieron, a pesar de ser doctores en derecho electoral.

Se les felicitó por su capacidad de convocatoria, a pesar de que los motivos fueron falsos, y de que se probó la transportación de personas que no sabían bien a bien a qué rayos eran convocados, pero que recibirían un paseo a la Ciudad de México, quinientos pesos y un cierre en la Basílica de Guadalupe.Y en vez de agradecer que no hubo molestia para ningún marchante, o represión de ninguna fuerza del orden (como en otros tiempos cuando se marchaba para exigir derechos de verdad), se pusieron a presumir de que ellos sí sabían hacer algo que a nosotros, los de la izquierda, tenemos décadas de experiencia.

 

¿QUÉ OCURRIÓ EN CONSECUENCIA?

El Presidente anunció que el día 1° de diciembre, en aniversario de su toma de posesión, daría su informe en el Zócalo a las 5 de la tarde, pero como será jueves, y todos queremos ir, decidió que mejor nos veremos el domingo 27, a las 9 de la mañana, en el Ángel de la Independencia, y volveremos a marchar rumbo al Zócalo para acompañarlo a hacer músculo político, para festejar y para atestiguar su cuarto informe de trabajo.

 

En estos días, los marchantes de la oposición se sintieron profundamente ofendidos porque les vamos a opacar su contingente, y para “desanimarnos”, se han dedicado a tirar odio, y a decir que somos las hordas del presidente; suponen que nosotros iremos acarreados, movidos por un pago de 500 a 1000 pesos, una torta y un frutsi, porque somos la masa que necesita esos y no tenemos ideales. Se equivocan OTRA VEZ. Tenemos mucho que celebrar y eso también es motivo de su enojo.

Por años se dedicaron a engendrar y engordar un monstruo para asustar a los inocentes y en vez de que el monstruo nos siga asustando, nos da risa que le agregan más características, como que además de que iba a ser un peligro para México, que nos iba a convertir en “Benesuela del norte”, nos llevaría al comunismo y al socialismo, pero ahora, que es un dictador, también es un monstruo, un satánico, que quiere destruir la democracia y está repartiendo el dinero a gente que no lo merece, como los pobres o los viejitos. Y resulta que ese monstruo que come bebés de postre, les da mas miedo a ellos que a nosotros.

Esta es la oposición que nos tocó.

Ellos sí se van a asomar a la marcha pero no para celebrar; es más, ni siquiera para protestar contra el Presidente. Van a ir a provocar, a insultar. Ya están anunciados sus infiltrados de siempre: el bloque negro, las fakeministas… hasta la alcaldesa de Cuauhtémoc, que va a enviar a sus esbirros, quienes van a buscar a “los acarreados”, a quienes van denunciar para decir que están haciendo su trabajo.

Para nosotros, ir del Ángel al Zócalo con Andrés Manuel López Obrador, ha sido un camino varias veces recorrido, pero ésta, será la #MarchaDelPueblo, y corearemos, como siempre #EsUnHonorEstarConObrador.

 

 

Twitter: @cevalloslaura

 

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