Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella cierran campaña de cara a reñida elección presidencial en Colombia
Concluyó la campaña electoral en Colombia en plaza pública y lo hace bajo la incertidumbre que genera una disputa a la presidencia muy reñida en las urnas, el próximo domingo 21 de junio.
Las que no tuvieron tregua, fueron las firmas encuestadoras: poco creíbles, las locales le dan una leve ventaja al ultraderechista, Abelardo de la Espriella, sobre el izquierdista, Iván Cepeda, mientras el sondeo Celag —Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica— postula un margen estrecho a favor del candidato del Pacto Histórico.
Tras la foto de este domingo, cada candidato cerró su campaña en regiones que consideran estratégicas para sus aspiraciones: Iván Cepeda, desde Soledad, en el departamento del Atlántico, ciudad caribeña, cerró su campaña invitando masivamente a los colombianos a votar: “no se queden en casa, su voto es necesario para continuar los cambios sociales”, dijo.
Frente a miles de seguidores no se guardó críticas contra su contendor De la Espriella a quien señaló de “un oscuro abogado defensor de narcotraficantes y paramilitares”, y apeló al nacionalismo de cada colombiano pues “Abelardo —dijo— tiene las rodillas puestas sobre el piso para favorecer los intereses extranjeros contra nuestro país. Se dice defensor de la patria y no lo es”.
Por su parte, Abelardo de la Espriella cerró filas en Buga, mediana ciudad ubicada aproximadamente a 300 kilómetros al sur de Bogotá, en el departamento Valle del Cauca, con el propósito de despertar el fervor religioso de la gente ante el “Señor de los Milagros”, un santuario al cual se le permitió una visita privada pero no política.
Luego del rechazo de los Misioneros Redentoristas por “la instrumentalización política de la Basilica”, De la Espriella tuvo que trasladar la manifestación a un lugar adyacente al templo católico a donde asistió para disipar sus pronunciamientos del pasado en el que se declaró “abiertamente ateo”.
De la Espriella cerró su campaña en una zona abiertamente de derecha, el centro del país que siempre, en el pasado, votó por el uribista Centro Democrático y desde ahí llamó a sus seguidores a “refrendar lo que dicen las encuestas: que vamos a ganar por un amplio margen la presidencia de Colombia”.
Aunque rehuyó los debates, hace ingentes esfuerzos para modificar, entre otras, su propuesta de reducir el Estado a un 40 por ciento que contemplaría la destrucción de más 700 mil empleos en Colombia.
“No es mi propósito. Una vez en el gobierno se hará una revisión de la aplicación de mis propuestas de acuerdo con la Constitución y las leyes, porque como abogado, soy un hombre de leyes”, apuntó.
A partir de la medianoche de este domingo comenzó la veda electoral, dándole inicio a una semana de reflexión en medio de un país polarizado con dos frentes ideológicos definidos: izquierda y derecha; en décadas Colombia no asistía a una disputa por la presidencia tan reñida.
Como en el futbol, esta es una final de ida y vuelta: los primeros 90 minutos fueron para De la Espriella el pasado 31 de mayo; Cepeda espera ganar en el segundo partido; el pueblo colombiano será el juez este domingo 21 de junio.

