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Exfuncionarios panistas en Guanajuato denuncian que el partido «simula democracia interna»

El Partido Acción Nacional dejó de ser un partido democrático donde ahora se trabaja por los intereses de unos cuantos, relegando a la militancia; es el argumento general de al menos unos 20 funcionarios del gobierno de León que renunciaron a las filas del blanquiazul.

La mayoría de las cartas de renuncia coinciden en que Acción Nacional perdió sus principios e impone decisiones y candidaturas.

Entre los servidores públicos que abandonaron las filas del panismo está el director de Desarrollo Social, Miguel Ángel Bosques Vera.

“El partido se ha alejado de los principios que le dieron identidad y legitimidad ante la ciudadanía de León y de Guanajuato”, señala la carta de renuncia.

Lamenta que el PAN perdiera los principios sobre la dignidad de la persona, el bien común y la participación ciudadana.

Bosques Vera afirmó en la carta que son relegados los militantes que expresan opiniones distintas, cuestionan o proponen alternativas.

«Las candidaturas, los espacios de representación y las oportunidades de participación obedecen más a interés de grupo que al mérito, la capacidad o el compromiso”, reprochó.

El funcionario argumentó que renunció por congruencia porque “ningún proyecto político puede sostenerse cuando la congruencia es sustituida por la conveniencia y los intereses de grupo”.

Por su parte, el trabajador municipal Carlos Negrete Zaragoza menciona en su renuncia que el partido se convirtió en una dictadura porque ya no hay ejercicios democráticos.   Los malos manejos han generado la caída del partido, sostuvo.

No hay capacidad para trabajar en equipo; se amenaza, se ignora, se juzga y se ataca a las personas que buscan el bien común, afirmó.

Jorge Arturo Mojica Cabello fue más mesurado en sus argumentos y explica que renuncia con respeto, gratitud y la satisfacción del deber cumplido.

“Reconozco la importancia que el pan tuvo en mi formación personal, profesional y política”, destacó en la misiva y recordó que fue capacitador nacional.

La renuncia no es por resentimiento, ni conflicto, es por la necesidad de “mantener la conciencia plena entre lo que creo, lo que defiendo y el Guanajuato en el que quiero vivir”, refirió Lidia Polanco Alvarado.

La equidad de género y la justicia institucional se demuestran garantizando que las mujeres sean tratadas con los mismos estándares de legalidad y respeto, sostuvo.

“Cuando esas reglas se aplican con un criterio diferenciado, se debilita la confianza y el estado de derecho”, refirió.

La funcionaria Marisol Arrellano recordó que en una ocasión un candidato a la alcaldía le pidió su respaldo y preguntó si era militante activa o simpatizante, pero como era simpatizante, le dijo: “No me sirves” y se dio la media vuelta.

En la elección del candidato del 2012, el PAN perdió la alcaldía ante el Partido Revolucionario Institucional (PRI), remontó.

En esa ocasión, el PAN eligió a Miguel Ángel Salim Alle como candidato a la alcaldía y perdió la elección ante Bárbara Botello Santibáñez.   En la elección interna del blanquiazul participó la fallecida panista Mayra Enríquez Vanderkam.

Se perdió la alcaldía ante el PRI “por una mala elección de su candidato”. Solo unos cuantos deciden qué hacer para defender sus intereses, refiere Marisol Arellano Romo.

La funcionaria Diana González Dávalos también coincidió en que el PAN dejó de ser un partido donde prevalecía el mérito y donde la voz de los militantes tenía valor.

Las decisiones responden a los intereses de unos cuantos, quienes criticaban el oficialismo, pero concentran el poder y simulan democracia interna, puntualiza.

A raíz de que la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos, renunció al PAN, después de 20 años de militancia, comenzó una desbandada de panistas que son funcionarios municipales.  Gutiérrez Campos se sumó a Movimiento Ciudadano, al igual que los expanistas que son servidores públicos.