NACIONAL

Empieza la lucha por el Estado de México y Coahuila

 

 

<< El panorama político del país puede cambiar radicalmente en menos de dos años, depende de la población su rumbo >>

 

Por Ángel Álvaro Peña

La marcha del domingo 4 de noviembre en Saltillo, Coahuila dio inicio en la práctica al año electoral que tendrá como centro las elecciones del 4 de junio, cuando se renueven las gubernaturas del Estado de México y Coahuila, donde los candidatos de Morena están definidos y la alianza opositora apenas negocia su coalición que parece suicida, porque PAN y PRI tienen a sus candidatos muy arraigados en la intención de competir, lo cual divide a la alianza y, de hecho también a esos partidos en su interior.

El PAN tiene como su posible candidato a Enrique del Villar, ex presidente municipal de Huixquilucan, donde no tuvo un desempeño transparente y fue tan oscuro que debió dejar a su esposa en ese cargo para que le cuidara las espaldas.

El 5 de agosto, Enrique Vargas del Villar fue presentado por Marko Cortés, dirigente nacional del PAN, como candidato para la gubernatura de 2023 en Estado de México.

 

 

De inmediato empezaron a surgir los tropiezos del panista que merecieron la calificación de prepotente y violento, ya que se le acusó y sentenció como una persona violenta al golpear a su tía, amenazar con un arma de fuego a policías, de maltratar uniformados, de destruir libros en la tribuna del Congreso. El nombramiento ocasionó que hasta el ex presidente Felipe Calderón, calificara la designación temprana como una “increíble bajeza”.

En el PRI la candidatura no está libre de divisiones internas, a pesar de que se trata de uno de los bastiones del tricolor, y sede del Grupo Atlacomulco, que mantuvo el poder en sus manos por décadas.

Ante la designación de la favorita del gobernador Alfredo del Mazo Maza, el Grupo Atlacomulco, acostumbrado a designar candidatos desde el siglo pasado, sobre todo en el Edomex, mostró su inconformidad con la designación, ya que su candidata era Ana Lilia Herrera Anzaldo. Ante la imposibilidad de nombrar su alfil electoral, comentan los miembros de ese poderoso grupo que el gobernador priista colocó en la candidatura a Del Moral para que perdiera las elecciones y ganara Morena, con la maestra Delfina Gómez, producto de una negociación en lo oscurito.

La marcha del subsecretario de Seguridad Ciudadana en Saltillo, Ricardo Mejía Berdeja, mostró músculo en Saltillo, a pesar de que las autoridades municipales encabezadas poder el priísta José María Fraustro Siller, trató de cerrar calles de la manifestación con el pretexto de que se colocarían las luces navideñas. Se cuenta, conservadoramente, más de 15 mil personas encabezadas por el posible candidato de Morena a la gubernatura.

 

 

 

ARMANDO EQUIPOS

En el Estado de México, a pesar de que hay encuestas que luego rectifican como la de un diario financiero que aseguraba que la población favorecía a la alianza opositora y luego debió aclarar que se equivocaron, la tendencia del voto le da un triunfo a Morena, en una proporción de dos votos a uno.

De perder este bastión, el PRI estaría agonizando y seguramente apostará al triunfo por cualquier medio.

En Morena se armó un equipo que tiene prácticamente peinada la entidad como es el caso de la zona de Texcoco que domina, en más de un sentido, Higinio Martínez, y con la asesoría permanente de un experto en asunto electorales como auxiliar de campaña como Horacio Duarte, para apoyar a la maestra.

 

 

El contrincante más débil sería el rockero de Movimiento Ciudadano, Juan Zepeda, actual senador que intenta, desde ahora hacer amarres, con poco éxito.

Es decir, que dé perder Morena el Edomex, la entidad se volvería un polvorín que difícilmente pudiera controlar el propio Presidente de la República.

En Coahuila, Mejía tiene poca competencia, se presenta como posible el ex senador Luis Fernando Salazar, y el vaquero de dudosa honestidad, Armando Guadiana.

El PAN, para variar, carece de candidatos fuertes en la entidad, porque se barajan varios nombres, pero todos con pocas posibilidades de triunfo, como es el caso de Guillermo Anaya, ex senador y ex diputado federal; Alfredo Paredes, ex presidente municipal de Monclova, y, todavía con menos posibilidades, Marcelo Torres, ex diputado local.

Por el tricolor, que quiere montarse en el oscuro periodo de los Moreira, estarían compitiendo por la candidatura Manolo Jiménez, actual secretario de Inclusión y Desarrollo Social; Eduardo Olmos Castro, diputado local; Jericó Abramo, diputado federal, entre otros.

La herencia de los Moreira y la pésima gestión de Miguel Riquelme Solís, favorecen a Morena en la intención del voto y la marcha del domingo 4, mostró músculo más allá de lo previsible.

Para 2024, además de la Presidencia de la República habrá 9 gubernaturas en juego, con algunos de esa entidad con candidato anunciado desde ahora, como es el caso de la Ciudad de México, donde por Morena anuncia a Omar García Harfuch, hijo de Javier García Paniagua. Por la oposición se apuntan espontáneas sin ninguna posibilidad de triunfo Xóchitl Gálvez y Kenia López Rabadán, ambas senadoras del PAN.

Para Chiapas, desde ahora se perfila por Morena, el actual director general del IMSS, Zoé Robledo, hijo del ex gobernador priista de esa entidad, Eduardo Robledo Rincón.

A Guanajuato, bastión del PAN, partido que convirtió la entidad en el estado más violento del país desde hace un par de años, se perfila la senadora Antares Vázquez.

También habrá elecciones para renovar gobernador en cuatro entidades donde no hay todavía posibles candidatos a las gubernaturas como son Jalisco, ahora en manos de MC; Morelos, en manos de Encuesto Social, Puebla y Tabasco, gobernados por Morena.

Veracruz, gobernador por Morena, tiene como candidata a la Secretaria de Energía Rocío Nahle, aunque hay dentro de Morena, algunos precandidatos de risa como podría ser el ex stripper, Zenyazen Escobar García, otros más serios como el espontáneo Sergio Gutiérrez Luna, por nombrar sólo algunos.

En la oposición figuran, por el PAN, Julen Rementería, actual senador; Miguel Ángel Yunes Márquez, Patricia Lobeira, entre otros.

Por el PRI se apuntan, desde ahora, Pepe Yunes, Héctor Yunes Landa, entre otros.

En esta cascada de elecciones de 2024, aparece el único estado que podría seguir quedando en manos de Acción Nacional que es Yucatán, debido a la buena administración de Mauricio Vila, quien le ha dado seguridad a la población de la entidad.

El padrón electoral del país rebasa los 95 millones de ciudadanos con derecho a voto, y se espera que se disminuya considerablemente el nivel de abstencionismo. Pero también se espera un INE más imparcial y decente.

En 2024 se elegirán los 128 senadores, los 500 diputados federales, nueve gubernaturas, además de Presidente o Presidenta de la República.

Desde ahora hay simpatías y antipatías que deberán tomar forma durante los próximos meses para que haya cada día mayor conciencia sobre la decisión de los mexicanos en las urnas.