COLUMNISTAS

Antidoping para candidatos

 

Por José García Sánchez

Antes de que los tiempos impidan las modificaciones a las reglas electorales tan regateadas últimamente, y tomando en cuenta el auge de la información sobre el narcotráfico en México que tiene en el cadalso a más de un ex funcionario público en este momento, se hace indispensable que haya un examen antidoping a los candidatos a cargos de elección popular de las elecciones de 2024, sobre todo a la Presidencia de la República.

Un candidato adicto es manipulable totalmente. Está a expensas de órdenes superiores y condicionado a los chantajes que sus manejadores o impulsores le impongan. La guerra contra las adicciones debe comenzar en casa y es necesario que cualquier persona que quiera representar al pueblo esté libre de vicios, porque estará alejado, por lo menos como consumidor, del crimen organizado.

Desde luego que el primer partido que se opondrá a esta medida será Movimiento Ciudadano. Sabemos que el consumo de piedra tarda un promedio de seis meses en borrar las huellas en el organismo humano. La cocaína tarda un poco menos en desaparecer pero su uso es más común y más de un candidato cargos de elección popular de la alianza opositora se verían en apuros en caso de que haya un acuerdo entre partidos que exijan el examen antidoping como condición esencial para competir.

Desde luego que no estaría mal un examen psicológico, porque vemos ahora en sesiones del senador personas que deberían estar en un pabellón de un hospital siquiátrico en lugar de intentar entre balbuceos, legislar.

La clase política debe reivindicarse con la sociedad y mostrar su alejamiento a lo que anteriormente era una práctica cotidiana entre los altos mandos de la política mexicana. Si no se lo realizaran, incluso voluntariamente, los candidatos a cargos de elección popular, se mostrará que no se aprende del pasado y simplemente la historia se convierte en un insustancial transcurrir de tiempo.

En su mediocre trayectoria el INE nunca se aproximó siquiera a depurar la mente de los candidatos, así los aceptaba, a pesar de su evidente perturbación, bastaba con que se cumplieran los requisitos burocráticos del papeleo para darle el pase automático. Y detenían, incluso arrebataban, candidaturas a los que desde las altas esferas invisibles del INE así lo ordenaran.

Porque es más grave que se permita ser candidato a un adicto que a alguien que no reporta un gasto de 20 mil pesos que no se justificó a tiempo, como sucedió con la candidatura a la gubernatura de Guerrero, con Félix Salgado Macedonio, quien seguramente será el próximo gobernador de la entidad. No saben para quién trabajan en su afán por descalificar ilegalmente al enemigo para evitar que llegue a gobernar.

La necesidad de incluir entre los requisitos para las candidaturas exámenes antidoping resguarda desde una trinchera, la filtración del narcotráfico en la política. De otra manera, las puertas estarán abiertas permanentemente y desde ahora se vislumbran adictos a cargos de elección popular para 2024, con evidentes muestras de adicciones que difícilmente podrán superar en unos cuantos meses.

El examen antidoping crearía un antes y un después en la administración pública, en la vida política en el ejercicio de la democracia, y fortalecería el sistema de partidos que es vulnerable en estos tiempos, y teniendo entre los militantes de cualquier partido aun adicto a las drogas, la democracia se vuelve frágil y la política endeble.

 


 

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