La pérdida de autoridad
Por Ricardo Homs
La noticia de que pobladores de Oxchuc, Chiapas, secuestraron a seis miembros de la Guardia Nacional mientras hacían un recorrido de reconocimiento, para exigir al gobierno de ese Estado, el pago de un rescate de 15 millones de pesos, debiese ser una llamada de alarma que nos lleva a la necesidad de tomar posiciones.
Esto muestra que se ha perdido el respeto por la autoridad. ¿Entenderán esos pobladores que cometieron el delito de secuestro y eso se paga con cárcel?
Las autoridades del Gobierno del Estado de Chiapas ¿aceptarán pagar el rescate?
Hasta hace cinco años el Ejército era respetado y en general, todas las instituciones gubernamentales.
A su vez, vemos que pobladores de Frontera Corozal, Chiapas, secuestraron a ocho policías para pedir rescate también.
Cada vez que el gobierno cede a los chantajes de pobladores, -o incluso de delincuentes-, se estimula la impunidad y se pierde cada vez más el respeto que anteriormente había por las autoridades que ejercen poder.
Estos ejemplos no sólo representan la pérdida de valores morales, sino el deterioro del Estado de Derecho.
Cada vez más los medios de comunicación en sus noticieros nos muestran que policías, -e incluso ahora algunos elementos de la Guardia Nacional-, extorsionan a ciudadanos. En el noticiero de Milenio TV dieron a conocer que un comandante de la Guardia Nacional fue detenido en el municipio de Temascalcingo, en el Estado de México por el delito de extorsión a pollerías.
A su vez la alcaldesa de San Martín Texmelucan, Puebla, Norma Layón denunció estar recibiendo amenazas después de haber detenido a dos sujetos que ostentándose como miembros de la Guardia Nacional intentaron extorsionar con cinco millones de pesos a los trabajadores de un taller mecánico y sólo porque estos se defendieron, los desarmaron y apresaron, se evitó la consumación del delito. Estos sujetos traían credenciales vigentes de la Guardia Nacional y armas largas de uso militar, además de que habían llegado al taller escoltados por una patrulla de la GN.
Estos son ejemplos de este incremento de la violencia.
Esto se explica a partir de la declaración de la secretaria de gobernación, -Luisa María Alcalde-, durante su comparecencia en el Senado de la República, donde ella se jactó de que ¿para qué se quería un cambio de estrategia en seguridad, si están teniendo buenos resultados?
La actitud soberbia de los políticos, que les lleva a cerrar los ojos frente a la cruel realidad que lastima a la población vulnerable, se entiende a partir del cambio de percepción. No es lo mismo ser activista social de oposición frente al gobierno, -como lo fue la 4T hasta hace poco más de cinco años-, que estar en un cargo gubernamental resintiendo la presión que representa la responsabilidad de solucionar los problemas que antes, -como oposición-, sólo señalaban.
Además, frente a la inseguridad se pierde contacto con el pueblo, pues cuando se vive, -como lo hacen los funcionarios públicos-, con un equipo de seguridad a su servicio y camionetas blindadas y además conociendo la realidad cotidiana a partir de las noticias que les filtra su equipo de comunicación social, entonces el contacto con ese México real, violento, e incontrolable en algunas regiones del país, se vuelve imposible.
Un país como México, -figuradamente-, podríamos compararlo con el cuerpo humano cuando enferma. Si un órgano es afectado, los demás órganos siguen funcionando, pero empiezan a resentir el debilitamiento de todo el cuerpo. Ese órgano enfermo empieza a debilitar a los demás, lo cual puede llevar al enfermo a convalecer en cama. Quizá si el enfermo no se atiende la enfermedad inicial, -fortaleciendo el sistema inmunológico-, otros órganos empezarán a fallar.
La salud debe ser integral… y la marcha del país igual.
Si la colindancia que existe entre Guerrero, Michoacán y Edomex empiezan a ser ingobernable, no nos extrañe que Chiapas empiece a dar síntomas de alarma y después, -como reacción en cadena-, otros estados se descompongan.
Por ello podemos decir que ante la indiferencia e inacción frente a las señales de descomposición social, -por parte de estas autoridades de la 4T-, México camina paso a paso hacia la ley de la selva.
¿A usted qué le parece?