Urgen cambios en economía y produccion
Cuatro son los caminos que a México le corresponde experimentar con urgencia, ante los embates del Trump 2.0, su MAGA, racismo y su visión fascistoide e imperial, en su decadencia económica y guerra civil que se avecina para desaparecer el “American way of life”:
Tres: incluir en el Plan México una estrategia vital para incorporar a toda la masa productiva expulsada por el trumpismo: Los inmigrantes latinoamericanos, que por cierto se dio también con Bush, Clinton, Obama y Biden. Se debe retomar con vigor al desarrollo agrícola, en producción de alimentos, control del agua y sobre todo refresqueras y cerveceras, recuperar el Oro y la Plata, de aquí y aculla, de las mineras abusivas, manejo inteligente de costas y playas, frenar la voracidad inmobiliaria que arrasan ejidos y zonas suburbanas sin piedad. Para ello el proyecto deberá consolidarse a partir del 2030.
Las remesas y la esclavitud de los mexicanos que se marchan a EU a ganarse la vida, deben ser una bendición para los empresarios mexicanos que necesitan vender sus servicios y sus mercancías para hacer realidad sus ganancias. La clase trabajadora sobrevive con salarios que se achican ante la inflación. El año pasado, la llamada canasta alimentaria que consiste en 58 productos básicos para la dieta de las familias mexicanas, registró un encarecimiento del 15 por ciento; en estas condiciones, las personas de menores ingresos deben destinar más de la mitad de su salario para adquirir esos productos básicos. Este aumento, muy superior a la inflación anual reportada, es la consecuencia de grandes incrementos en ciertos productos, tales como el jitomate, los chiles; el limón; el aguacate y el maíz, donde la tortilla, logra que cada mexicano la consuma. Por lo que México debe aprovechar esa mano de obra expulsada para impulsar significativamente el desarrollo alimentario nacional y cubrir con exportaciones diversos mercados en América latina y al resto del mundo.
El embajador de la Unión Europea en México, Gautier Mignot, diplomático de origen francés, en entrevista en la agencia EFE, señaló: “Ante el flujo migratorio sin precedentes hacia Estados Unidos, México debe aprovechar la fuerza laboral de quienes atraviesan el país para satisfacer la demanda creciente de mano de obra en las industrias, y que la fuerza laboral sea la demanda que se incrementa con el paso del tiempo, no solo en México, sino en todo el mundo….Lo que vemos hoy en día, es que muchas empresas no encuentran la mano de obra que necesitan”. Por ello el gobierno de México ha facilitado 4 mil 935 empleos formales a connacionales que han regresado de Estados Unidos por medio del programa México te Abraza, reveló Gabriela Rodríguez Ramírez, secretaria técnica del Consejo Nacional de Población. Estas acciones del gobierno federal tienen por finalidad recibir, no solo de manera cálida y humana a los mexicanos que sean expulsados de Estados Unidos, sino que se deben incorporar a la masa productiva nacional. El programa fue lanzado en enero de este año y coincide con las medidas represivas y fascistoides de Donald Trump.
Una serie de tendencias globales están influyendo en la seguridad alimentaria, la pobreza y la sostenibilidad general de los sistemas alimentarios y agrícolas. Se espera que la población mundial crezca a casi 10 mil millones para 2050, impulsando la demanda agrícola, en un escenario de modesto crecimiento económico, en un 50 por ciento en comparación con 2013. El cambio climático afecta de manera desproporcionada a las regiones con inseguridad alimentaria, poniendo en peligro la producción de cultivos y ganado, las poblaciones de peces y la pesca. El crecimiento de los ingresos en los países de ingresos bajos y medios aceleraría hacia un mayor consumo de carne, frutas y verduras, así como de cereales, lo que requeriría cambios proporcionales en la producción y aumentando la presión sobre los recursos naturales. Es probable que satisfacer el aumento de las demandas de la agricultura con las prácticas existentes conduzca a una competencia más intensa por los recursos naturales, un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero y un mayor control a la deforestación y degradación de la tierra. Y eso requiere, urgentemente, una política de Estado en esa materia.
El mundo multipolar no puede ser solamente una alianza entre Estados, sino que necesita el impulso consciente de los pueblos que luchan contra el orden imperialista, por eso el carácter político y económico de los Estados que conforman los polos emergentes en el mundo multipolar no es un tema secundario, sino fundamental. Sí hay oportunidades en la multipolaridad, pero también implica acercase a una nueva logística mundial.
Se está gestando una transformación silenciosa en América latina: México y Brasil se perfilan como futuros protagonistas centrales del escenario económico mundial hacia 2030. Proyecciones de estudios internacionales los posicionan entre las diez economías más poderosas del planeta, lo que podría reconfigurar de manera significativa las relaciones comerciales con Estados Unidos y China.
México debe transformar su realidad política y económica, en forma independiente a las desquiciadas pretensiones de Donald Trump, amenazas con aranceles o control del crimen organizado y todas sus derivaciones. Lo que se ha hecho en el pasado con gobiernos entreguistas, sometidos a sus intereses. Hoy se establece una relación de respeto a la soberanía de cada país. Por ello el camino es abrirse al mundo multipolar y crecer en lo interno en forma autónoma. El crimen organizado es responsabilidad de ambos países, Estados Unidos y México, por lo que se debe frenar drásticamente el flujo de armas hacia el narcotráfico nacional por empresas estadounidenses, de controlar la distribución y consumo de drogas dentro de EEUU, de impedir el lavado de dinero por la banca y empresas norteamericanas allá y de México acá. No hay de otra, la solución no es como la estúpida salida de los 50 millones de dólares para denunciar a Nicolas Maduro ni amenazar su detención, léase invasión, al estilo Noriega o Bin Landen, ambos socios y cómplices creados por ellos mismos, financiados, protegidos por ellos mismos. La Transformación debe ser ya. El futuro está en construcción: multipolaridad, independencia y crecimiento económico paralelo a la justicia social.