Nuevo Laredo se alista para arribo de más de mil empleados de la ANAM
Ante la llegada prevista de más de mil trabajadores de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y sus familias a partir de junio, autoridades locales y representantes de la dependencia federal comenzaron a diseñar estrategias para garantizar la movilidad y el acceso a servicios básicos en la ciudad.
El delegado del Transporte en Nuevo Laredo, Gilberto Martínez Arcega, informó que recientemente se sostuvo una reunión con Concepción Flores Montero, directora nacional de Recursos Materiales y Servicios Generales de la ANAM, así como con Efraín Madrigal, titular local del área, con el objetivo de abordar las necesidades de traslado de quienes se mudarán desde la Ciudad de México.
Durante el encuentro se plantearon diversos aspectos relacionados con la conectividad hacia la nueva sede aduanera, incluyendo rutas de transporte público que faciliten el desplazamiento hacia escuelas, centros comerciales, clínicas, hospitales, espacios recreativos y el aeropuerto de la ciudad.
Martínez Arcega señaló que se trabaja en el diseño de un proyecto que permita ofrecer transporte accesible y funcional para los nuevos residentes, tomando en cuenta que muchos de los colaboradores provienen de una ciudad con una amplia red de transporte público.
Además del tema de movilidad, también se analiza la integración de las familias al entorno educativo de la ciudad, con el fin de que los hijos de los trabajadores puedan continuar sus estudios en instituciones locales.
De acuerdo con las estimaciones, la llegada de los empleados federales y sus familiares podría representar un incremento poblacional de entre dos mil y tres mil personas en Nuevo Laredo, lo que implicará ajustes en distintos servicios urbanos.
Actualmente, únicamente la ruta de transporte denominada Laredo Texas transita por la zona donde se ubica el complejo de la ANAM, por lo que se contempla ampliar la cobertura del servicio y establecer alternativas de traslado para quienes arriben por vía aérea.
Se prevé que el mayor flujo de personas se registre entre los meses de junio, julio y agosto, periodo que coincide con el fin del ciclo escolar y que facilitaría el traslado de familias completas hacia la ciudad fronteriza.

