Gobierno no quiere consejeros avasallados: Pablo Gómez al recibir del INE propuestas de Reforma Electoral
Los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) presentaron este lunes a la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral las propuestas que fueron aprobadas por la mayoría de las consejeras y los consejeros en el marco de la elaboración de esa iniciativa legislativa. Tras recibir el documento, el presidente de la Comisión Presidencial, Pablo Gómez Álvarez, recalcó que no todos estarán de acuerdo, “el gobierno no quiere consejeros avasallados en ningún órgano” y adelantó que esta reforma no se logrará por consenso.
Por su parte, la consejera presidenta del Consejo General del INE, Guadalupe Taddei, subrayó que el órgano electoral, desde su creación, “ha sabido adecuarse a las reformas y esta no va a ser la excepción”.
Los consejeros electorales presentaron un documento en el que agruparon las propuestas y recomendaciones que se acordaron en conjunto, así como un documento secundario con las propuestas a título personal de cada consejería, y las cuales no lograron el consenso entre ese órgano.
Reunidos en una de las instalaciones de la Secretaría de Gobernación en la colonia Juárez, los consejeros electorales llamaron a fortalecer al INE, etiquetar recursos ligados al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), mantener los organismos electorales locales y garantizar la pluralidad de la representación en los órganos legislativos.
Acudieron al encuentro nueve de los once consejeros, con la ausencia de las consejeras Dania Ravel y Claudia Zavala.
Luego de recibir el documento, Pablo Gómez sostuvo que el principio de la soberanía popular tiene su base en una serie de elementos fundamentales, basados con el derecho de los votantes, ante lo cual, dijo, “no puede estar la aspiración de nadie por encima de ese derecho Es el eje del ejercicio de la soberanía. Y eso es algo que a nosotros nos preocupa mucho”.
Aclaró que no coincide con el término autónomo en los órganos administrativos, “Porque autonomía que es decir quien será su propio gobierno, su propia ley” y enseguida apuntó que, aunque la Constitución les da a las Universidades Autónomas la facultad de gobernarse a sí mismas, pero “los órganos administrativos no son eso, por más que se quiera entender algo. Pero deben tener plena independencia en sus resoluciones, deben ser imparciales, deben observar la legalidad y la certeza”.
Y al recordar que él ha participado en esta materia desde que era una Comisión Federal Electoral, expresó: “El gobierno no quiere consejeros avasallados en ningún órgano, no quiere magistrados en ningún órgano jurisdiccional electoral. No, eso es lo menos que quiere. Fíjense en lo que nos tardamos en que el gobierno Federal no comprara votos. La primera vez que eso ocurrió sin lugar a dudas, fue en el año 21, apenas”.
Gómez coincidió con los consejeros electorales en la relevancia de reforzar la fiscalización, en lo cual adelantó que habrá modificaciones.
“Algo que nos preocupa mucho, como a ustedes, es la cuestión de la fiscalización. Va a haber cambios necesarios. porque la vida nos ha enseñado que, cada vez que se hace una reforma se mejora el sistema de fiscalización, pero tenemos que llegar a algún momento en el cual ya hayamos concluido casi toda la tarea. Yo pienso que sí se da poder, aunque lo más difícil son los ingresos ilícitos fuera del sistema financiero”.
Reconoció que no quiere decir que sea el único problema, y recordó que “ni siquiera se ha demostrado que sea sean las cuantías mayores de recursos ilícitos, pero yo les recuerdo que a partir del inicio de los esfuerzos, por el control, por la fiscalización de los partidos y candidatos, nunca dejamos de tener escándalos. Y nunca, ninguno de ellos se resolvió plena y totalmente”.
Como ejemplos de esos escándalos sin resolverse en su totalidad, mencionó el Pemexgate y el caso de los Amigos de Fox. “A ustedes les toca ahora, ustedes tienen estafeta. Hacer lo que otros no hicieron”, lanzó a los consejeros.
En el caso de las reformas electorales, afirmó, «nunca han sido de consenso”, por lo que consideró que «es imposible llegar a un consenso” sin alguna objeción. “Nosotros obviamente no aspiramos a un consenso, ustedes mismos no lo tienen, que son un órgano colegiado, fuerte, con instrumentos, con sabidurías, con informaciones, con elementos de juicio, experiencia, conocimiento, y no lo puede haber; es que el tema electoral es de los más difíciles en todas partes».
Momentos antes, el consejero Martín Faz Mora, luego de llamar a reforzar la autonomía del INE, propuso que su presupuesto esté indexado al crecimiento del PIB, “de tal manera que eso impida que pues haya variaciones presupuestales, por criterios que no sean técnicos, operativos. Es relativamente fácil establecer una fórmula con los históricos presupuestales”.
Al respecto, Gómez Álvarez descartó la propuesta, y explicó que quienes calculan el PIB “saben muy bien que la relación que hay entre necesidades electorales y crecimiento o decrecimiento del PIB no tienen que ver. Y si decrece el PIB, ¿qué hacemos?, ¿le quitamos dinero al instituto, a los órganos de la judicatura?, ¿O qué?; No podemos indexar de esa manera”.
En tanto, Guadalupe Taddei expuso que el sistema nacional de elecciones que se gestó en 2014, “actualmente funciona”, por lo que el documento recopila los puntos que se pueden mejorar, así como la parte técnica de los comicios, aunque, dijo, “el legislativo tiene otra tarea que es este análisis político, incluso hasta filosófico de lo que debe de ser una reforma electoral”.
Sobre las propuestas de los consejeros, Taddei indicó que “hay que fortalecer al Instituto Nacional Electoral en su autonomía, en el respeto que se merece; en el aspecto presupuestal, es por supuesto una petición que hay que hacer; hay que fortalecerlo en su independencia, pero fundamentalmente hay que fortalecerlo en la capacidad técnica y para eso los análisis hablan no siempre de disminuir, hay áreas en las que tendríamos que crecer como el área de fiscalización”.
Entre las posiciones presentadas por los consejeros, Jaime Rivera llamó a que se restituya la colegialidad de los nombramientos de dirección del INE. La Consejera presidenta señaló momentos después que «la colegialidad debe garantizar la funcionalidad del instituto, y no inhibirla, y no secuestrarla” en la operatividad del órgano electoral.

