ECONOMÍA

EU buscará reducir aranceles, mejoras al T-MEC y equilibrio con China en 2026

La oficina del Representante Comercial de Estados Unidos anunció que este año buscará nuevas reducciones en los aranceles extranjeros y las barreras no arancelarias, aplicará sus acuerdos comerciales «recíprocos» y considerará la posibilidad de iniciar nuevas investigaciones sobre prácticas comerciales desleales.

Estas promesas forman parte de la Agenda de Política Comercial 2026 del Gobierno de Donald Trump, publicada más de una semana después de que la Corte Suprema anulara los aranceles en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.

Entre las situaciones importantes de la agenda se destaca que tratará de subsanar las deficiencias del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), lo que incluirá normas regionales de origen y los retos que plantean las inversiones de economías no de mercado y el exceso de capacidad industrial.

Además, el gobierno de Trump ve oportunidades limitadas para la reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), pero instará a que se reevalúen los aranceles de «nación más favorecida» para alcanzar acuerdos bilaterales.

Otro punto importante es que tratará de gestionar el comercio bilateral con China, esto con la finalidad de lograr un mayor equilibrio y equidad supervisando el cumplimiento por parte de Pekín de la tregua comercial alcanzada el año pasado.

Trabajarán también para alcanzar nuevos pactos comerciales con sus socios y finalizar acuerdos marco con la Unión Europea, India, Japón, Macedonia del Norte, Corea del Sur, Suiza, Liechtenstein, Tailandia y Vietnam.

Además de ultimar acuerdos con Argentina, Bangladés, Camboya, El Salvador, Guatemala, Indonesia, Malasia y Taiwán, haciendo cumplir todos sus acuerdos mediante las leyes comerciales vigentes.

Como última acción, tratará de recuperar las cadenas de suministro de minerales críticos, semiconductores, piezas de automóvil, productos farmacéuticos, equipos médicos, metales y tecnologías energéticas, además de promover sus intereses comerciales a través del G7, el G20, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y la Organización Mundial del Comercio, así como la inversión extranjera, siempre y cuando esté garantizado al mismo tiempo que estas acciones no pongan en peligro la seguridad nacional.