Crisis energética en Cuba impacta logística de envíos desde agencias en Florida
A primera hora del pasado jueves, Gisela Salgado llegó a una tienda de Florida con una bolsa de ropa, café y leche en polvo para enviársela a su hermano en Cuba, donde una grave crisis económica y energética empeoró desde que Washington bloqueó los envíos de petróleo venezolano.
La escasez de carburante en la isla, reforzada por la voluntad de la administración de Donald Trump de presionar al gobierno comunista de La Habana, obligó a algunas agencias floridanas a restringir el envío de artículos a Cuba por problemas logísticos; pero los clientes siguen acudiendo.
Y en Miami y sus alrededores se reavivó un viejo debate entre quienes defienden seguir ayudando a allegados con remesas y productos básicos y quienes abogan por cerrar del todo estos envíos, considerados como una válvula de escape para el poder cubano. Frente a la oficina principal de la agencia Cubamax, una decena de clientes esperan a que el comercio abra sus puertas.
Llevan bolsas o carritos con artículos básicos, o simplemente un sobre con un puñado de dólares. Aquí en Hialeah, una ciudad vecina de Miami donde casi tres de cada cuatro habitantes son de origen cubano, no hay debate. ‘

