¿Buenos gobernantes?
Las togas pensantes e independientes de la República han tenido la suerte (si así puede calificarse) de ser testigos de múltiples formas de actuar y de pensar de los gobernantes: del acatamiento del orden constitucional, a la arbitrariedad, del conocimiento y aplicación del Derecho, a denotar una ignorancia supina para interpretar la Carta de Carranza. Esas togas se encuentran, pues, en condiciones de apreciar cómo se ha comportado el Poder Ejecutivo Federal con esos radicales cambios de pensar y gobernar, y si esos cambios han influido en el bienestar de México.
La abogacía independiente no va a expresar, como se ha escuchado repetir con desmedida superficialidad, que la función de todos los gobernantes ha sido la de acatar y respetar la ley, y que, por tanto, cada cambio de régimen ha significado grandes avances para México en materia de justicia, que la forma de gobernar de los muy diversos presidentes de la Nación no ha variado, que todos han cumplido con el excelso deber de ser fieles a el contenido y espíritu de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Quienes así llegan a pensar y razonar, no quieren convencerse de que en múltiples ocasiones esos presidentes actuaron de forma errónea y engañaron a México, que fueron varios que antes de aplicar la ley la pisotearon, que existieron infieles al legado de Carranza y, consecuentemente con su mal actuar y gobernar traicionaron a la Patria.
Debido a esa manera de actuar y gobernar México ha contemplado a varios presidentes que solo procuraron enriquecerse, apoyados todos ellos de servidores públicos corruptos, que los hicieron creer que fueron honestos y buenos gobernantes.
Las injusticias e infracciones de todos los principios constitucionales no resultaron menos evidentes porque en México se sufre la consecuencia de ello, no hubo igualdad ni mucho menos justicia, solo existieron cadenas de complicidades para brindarle impunidad y protección a la narco-política.
Las gobernanzas así constituidas no alcanzaron los fines favorables para los Estados Unidos Mexicanos, nuestra Patria en el hoy, se encuentra regida por esa incorrecta protección a la narco-delincuencia política.
¿Qué garantías existen para México de que esa forma de gobernar sea exterminada por la Primera Magistrada de la Nación?.
Se reciben opiniones.
Es cuánto.


