Argentina: policías golpean a camarógrafo que filmó detención de activistas de Greenpeace
La imagen del camarógrafo Facundo Tedeschini, con la cara ensangrentada arrastrado con las manos atadas tras ser brutalmente atacado por unos diez policías, por filmar la detención de doce activistas de Greenpeace evidenció la violencia contra la prensa por parte del gobierno del presidente, el ultraderechista Javier Milei.
Los manifestantes de Greenpeace lograron saltar las rejas del Congreso y extendieron sus carteles para protestar por las modificaciones a la ley de glaciares sentándose en las escalinata.
Tedeschini fue llevado detenido a un hospital, pero fue puesto en libertad ya que el juez ante el cual la policía lo presentó como agresor de policías sólo por filmar cómo arrestaban a los activistas de Greenpace, acusándolos de ser violadores de domicilios y otros delitos, que podrían considerarlos como terroristas.
Al ver al filmación, el magistrado ordenó la liberación de todos y presentó un sumario por la mentira de un jefe policial, que los presentó con supuestas pruebas como extremadamente violentos y peligrosos.
En tanto, todos los sindicatos y periodistas de todos los medios repudiaron la agresión y también hay denuncias sobre los 150 trabajadores de prensa, ya limitada en sus funciones, que fueron heridos, uno de ellos de extrema gravedad, en lo que va de esta administración.
Milei consideró este jueves como “terroristas” a los periodistas y al Foro de Periodismo Argentino, que protestó fuertemente este día.
La modificación de la ley de glaciares permitirá la entrada de mineras, “dejando desiertos” en los lugares por donde pasen y afectando gravemente a los pueblos originarios, y a quienes se oponen este gobierno está decidido a convertirlos en “terroristas”, como sucede con los Mapuches, en la Patagonia.
Cumpliendo con las ordenanzas del presidente de Estados Unidos Donald Trump, y de su embajador aquí Peter Lamelas quien llegó anunciando el disciplinamiento de las provincias, enviados de Milei visitaron varias provincias a fines del año pasado.
Antes, el gobierno dejó de pagar a las provincias los fondos de coparticipación, como una forma de chantaje. El más afectado ha sido el gobernador de la provincia de Buenos Aires, el peronista, Axel Kicillof, que no se alineó y se ha unido con sus pares de otras provincias para resistir los embates oficialistas.
El chantaje, las ofertas y repartos de millones de dólares se evidenció como nunca antes en los últimos días con el voto en favor de la reforma laboral, que anula no sólo todos los derechos de los trabajadores. También quedó expuesto cómo el gobierno dobló la voluntad de los gobernadores y legisladores de varias provincias. Milei logró la aprobación gracias a métodos de corrupción.
La tragedia argentina está a la vista. Una buena parte del territorio argentino ya ha sido entregado especialmente a Estados Unidos, Israel y Gran Bretaña. Mientras se rematan las empresas estatales que fueron privatizadas desde la llegada de Milei se han cerrado 21 mil industrias, grandes supermercados han quebrado o se han ido del país. Se han perdido más de 300 mil puestos de trabajos privados y más de 60 mil estatales. La suma con lo que ya existía de trabajadores informales desocupados suman casi un millón de empleos.
En tanto la figura de Milei comienza a caer. AtlasIntel/Bloomberg encontró que 63.2 por ciento de las mujeres desaprueba su gestión, frente a 46 por ciento de los varones. Además, 77 por ciento de familias que se sienten afectada.

