COLUMNISTAS

Ante la resonancia de difamaciones, las audiencias no tienen derechos; solo la repulsa

El artículo 6º  constitucional  es claro y preciso cuando expone que la manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa,  sino en el caso de que ataque la moral, la vida privada o los derechos  de terceros, provoque algún  delito o perturbe el orden público .El derecho de réplica y de información  será garantizado por el Estado, luego entonces, si bien en  los distintos aspectos son abordados, de manera amplia en el  texto de este ordenamiento constitucional, la libre salta – los grandes intereses corruptos y corruptores  de radio  y televisión-  cuando se busca encuadrar que el espíritu de  ese ordenamiento sea efectivo en la práctica y surge de inmediato  la inconformidad,  de que se atenta contra la liberad de expresión cuando lo que se quiere , que  un sujeto obligado , tenga ética en su comportamiento con la sociedad y no que se descarrile  como sucede en la práctica, porque vemos el alarde de expresiones rimbombantes  de comunicadores que se enseñan  con la ciudadanía, pues de inmediato juzgan y condena sin ton y son, como se  acredita todos los días.

El acceso a la información tiene que garantizarse plenamente   y así se precisa  para todos sin excepción” Toda la información en posesión de cualquier autoridad, entidad, órgano y organismo de los ´poderes ejecutivo, legislativo y  judicial ,órganos autónomos ,partidos políticos, fideocomisos y fondos públicos, asi como de cualquier persona fisca, moral o sindicato que reciba o ejerza recursos públicos o realice actos de autoridad en el ámbito federal estatal y municipal, es pública u solo podrá ser reservada temporalmente  por razones de interés público o de seguridad nacional, en los términos que fijen las leyes. En la interpretación de este derecho deberá prevalecer el principio de máxima publicidad”

 

Si esta transcripción  no fuera suficiente, viene la siguiente que es por demás elocuente”111.-Toda persona, sin necesidad de acreditar interés alguno  o justificar su  utilización, tendrá acceso gratuito a la información pública, a sus datos personales o a la rectificación de estos”

Sería prolijo seguir abundando sobre el tema, pero es obvio  que la molestia no está en que se atende contra la libertad de expresión y demás aspectos que en nada se afecta cuando se obliga a todos a respetar la constitución,”

De ninguna manera se percibe que sea el Estado – o  el gobierno en sí- el que quiera limitar el ejercicio de la liberad de expresión, si no que exista un medio de defensa de las audiencias que son agredidas a diario, con expresiones que raya en el odio o la discriminación desmedida, pues el comportamiento del comunicador , en sus gestos y expresiones del lenguaje , denota malestar personal, lo que lleva a presumir su intención de perversidad ,  y no de comunicar o dar a conocer los hechos de manera objetiva y razonada,  al magnificar el acontecimiento como si estuviera ante la presencia inminente de  una guerra  mundial que , sin soslayar lo acontecidos, no puede admitirse  la forma en que se  magnificar.

 

No existe objetividad en la narrativa que se expone, es más que nada , causar miedo  y pavor en la sociedad ante el tono alarmista con que expone lo que sin duda  , provoca una daño  sicológico, mental  y emocional en  quien está frente a un aparato de televisión y que, si bien existe la libertad de cambiar de canal , no menos ciertos es que tal parece que se sincronizan, pues vemos que esa expresiones se multiplican en los demás sistema de comunicación audio visual.

 

Con la consulta que se promueve- para darle empoderamiento a las audiencias-  lleva a demostrar que si bien el ordenamiento constitucional da todos los pormenores para su reglamentación, sin esa necesidad  y ante la presión de los grandes intereses que la estructura neoliberal  ha creado, mediante la monopolización de los capitales en pocas manos y la complicidad de gobiernos corruptos y corruptores, al concesionar los medios de comunicación  y con las redes sociales que abundan por doquier, lleva a que, si las audiencias, o un ciudadano  se siente afectado, podrá concurrir al Estado para que lo defienda de quienes, en su afán de notoriedad y abuso, le tendrá que obligar a que la réplica que se brinda sea clara y precisa y con las consecuencia que conlleva la responsabilidad socia, pues antes miles de calumnias y difamaciones llega a creerse como verdad, lo que es realidad es una mentira , ahí el caso del presidente de Honduras Hernández, condenado a cuarenta años en EEUU e indultado por Trump, o bien el doctor Margain de Jalisco, que diez años después de ser acusado por la DEA es liberado, lo muy pronto veremos con Maduro donde un presidente de una república, tiene inmunidad procesal.