ECONOMÍA

Rusia, el gran ganador económico de la guerra entre EU-Israel e Irán: Financial Times

Rusia es el mayor ganador del conflicto en el Medio Oriente que comenzó el 28 de febrero, aseguró el Financial Times. La razón, expuso el diario, es que las arcas rusas están ingresando al menos 150 millones de dólares diarios solo por el alza en el precio del petróleo.

La cifra es mayor si se añade el ingreso adicional derivado de las mayores cotizaciones del gas natural y el carbón rusos, que también se han incrementado desde que Estados Unidos e Israel lanzaron los primeros ataques contra Irán, el 28 de febrero. The Guardian aseguró este jueves que Rusia obtuvo unos seis mil 900 millones de dólares en ingresos adicionales por exportaciones de combustibles fósiles entre petróleo, gas y carbón en lo que va del mes.

Moscú obtuvo hasta la fecha una ganancia inesperada estimada de entre mil 300 y mil 900 millones de dólares gracias a los impuestos a las exportaciones petroleras, tras el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, que provocó una creciente demanda de crudo ruso por parte de India y China. Estados Unidos también flexibilizó sus sanciones contra Rusia y su presión sobre India para que no compre petróleo ruso, lo que provocó que un número significativo de petroleros se dirigiera al océano Índico.

Los datos difieren, pero en cualquier caso apuntan a que Rusia se verá beneficiada económicamente de la guerra en el Medio Oriente. The Guardian, por ejemplo, publicó ayer que Rusia ha recibido seis mil millones de euros, unos seis mil 900 millones de dólares, por la venta de sus combustibles fósiles en las dos semanas transcurridas desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, según datos consultados por la publicación.

En tanto, Financial Times publicó, también ayer, que el gobierno ruso podría recibir entre 3 mil 300 millones y 4 mil 900 millones de dólares en ingresos adicionales para finales de marzo, según cálculos basados en datos del sector y evaluaciones de varios analistas.

Las exportaciones energéticas rusas están sujetas a sanciones en Occidente, que ayer fueron parcialmente levantadas por Estados Unidos (https://t.ly/y7REy ).

Los principales compradores de petróleo y carbón rusos han sido China con 48 por ciento del petróleo y 43 por ciento del carbón, India con 37 por ciento del petróleo y 20 por ciento del carbón y Turquía con 6 por ciento del petróleo y 11 por ciento del carbón y, en el caso de gas natural, la Unión Europea (UE) con 49 por ciento, China con 22 por ciento y Japón con 19 por ciento de acuerdo con el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA por sus siglas en inglés).

El 27 de febrero, un día antes del inicio del conflicto, la mezcla de crudo ruso Urals se cotizaba a aproximadamente 40 dólares por barril, pero ya para el 10 de marzo, los cargamentos con destino a la India se vendían a unos 90 dólares. El lunes 9 de marzo, el Urals cerró a 100.67 dólares , mientras que el Brent, el crudo de referencia mundial, cerró a 99 dólares, informó Forbes. El petróleo ruso, que se encuentra sancionado, nunca había cotizado por encima del precio de referencia mundial demostrando que todo el sistema de control, construido desde 2022, se revirtió en doce días.

Esto supone un cambio radical en la situación de Moscú, que antes de la guerra con Irán se enfrentaba a la caída de los precios del petróleo y a la pérdida de la mayor parte de sus ventas a la India, en gran medida debido a la presión de Washington, de acuerdo con Forbes.

Las exportaciones rusas de crudo y productos petrolíferos se desplomaron un 11.4 por ciento, hasta los 6.6 millones de barriles diarios, en febrero, su nivel más bajo desde la invasión a Ucrania en 2022, según un informe de la Agencia Internacional de la Energía publicado el jueves.

Dependerá de cuánto dure el conflicto en Medio Oriente, pero los altos precios actuales “ayudarán a Rusia a cumplir los indicadores presupuestarios este trimestre e incluso a empezar a ahorrar algo de dinero”, dijo Borys Dodonov, jefe de estudios de energía y clima en la Escuela de Economía de Kiev, citado por Forbes.