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Denuncian presuntos abusos de militares en Nuevo Laredo

A un día de la conmemoración del Día del Ejército, un grupo de ciudadanos se manifestó frente al cuartel ubicado en el Bulevar Colosio para denunciar públicamente una serie de presuntos abusos cometidos por personal militar en distintos puntos de Nuevo Laredo, acusando daños a su patrimonio, actos intimidatorios y acciones que —afirman— han puesto en riesgo a la población civil.

Durante la protesta, en la que estuvo presente Raymundo Ramos Vázquez, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, los inconformes expusieron que en revisiones realizadas por elementos castrenses se han registrado destrozos a vehículos particulares “sospechosos”, a los cuales, según denunciaron, les han ponchado neumáticos con objetos punzocortantes, quebrado cristales y robado accesorios como baterías, estéreos y herramientas.

Ramos Vázquez expresó su respaldo a los manifestantes y señaló que darán acompañamiento legal a las personas afectadas. “No se puede permitir que bajo el argumento de la seguridad se violen derechos fundamentales de la ciudadanía”, afirmó. Añadió que “toda acción de las fuerzas armadas debe estar sujeta a la ley y a la supervisión de las autoridades civiles”.

Los manifestantes también denunciaron un incidente ocurrido la tarde previa en un zacatal contiguo al Fraccionamiento Vista Hermosa, donde señalaron que personal militar provocó un incendio que generó alarma entre los residentes ante el temor de que las llamas alcanzaran las viviendas cercanas.

De acuerdo con los vecinos, cámaras de seguridad captaron la presencia de unidades oficiales que participaron en ese hecho, identificadas con los números económicos 0916375 y 0916547, material que dijeron estar dispuestos a presentar ante las autoridades correspondientes como evidencia.

“Tenemos los videos y estamos dispuestos a entregarlos para que se investigue”, declaró uno de los residentes. “No queremos confrontación, queremos que se respete a nuestras familias y nuestro patrimonio”.

A estas acusaciones se sumaron señalamientos sobre ingresos a negocios sin mandamiento judicial, donde —según los testimonios recabados— se registraron agresiones físicas contra trabajadores y clientes, además del robo de mercancía y equipos de videovigilancia, lo que, afirmaron, impide dejar constancia de las intervenciones.

Uno de los casos corresponde a un autolavado ubicado en la Colonia Viveros, cuyos propietarios reportaron el robo de objetos de valor y de los sistemas de videograbación tras la incursión de personal armado.

Los participantes subrayaron que decidieron alzar la voz de manera pública con el propósito de que se investiguen los hechos denunciados, se deslinden responsabilidades y se garantice que las labores de seguridad se realicen con apego a la legalidad y respeto a la ciudadanía. Por su parte, Ramos Vázquez reiteró: “Las víctimas no están solas; vamos a exigir que estos hechos se esclarezcan y que haya consecuencias conforme a derecho”.