ECONOMÍA

El nopal se alza en México como verdadero tesoro cultural y gastronómico

El nopal continúa consolidándose como un tesoro de la gastronomía mexicana. Este cultivo transita un camino que une la tradición agrícola con la mesa de millones de hogares.

El proceso comienza en regiones emblemáticas como Milpa Alta, uno de los epicentros de esta actividad enclavada en la alcaldía más rural de la Ciudad de México, en el oriente.

Con guantes en las manos para evitar las espinas, los agricultores seleccionan cuidadosamente las pencas más tiernas, sabiendo que pronto serán parte de platillos tradicionales como nopales asados, ensaladas frescas o guarnición para carnes como cerdo, borrego, conejo o pollo.

“Con el nopal se pueden hacer muchas cosas: para agua, nopal para un guisado, para una sopa, para un postre, para todo, el nopal es muy noble”, sostiene la productora Silvia Laguna, en entrevista con Xinhua.

Milpa Alta, la alcaldía más rural de la capital mexicana, produce cerca de 40 por ciento del nopal que alimenta a millones de familias mexicanas. Y, en cada penca, parece latir el corazón verde de México.