ESTADOS

Normalistas rurales de San Marcos protestan en Zacatecas

Este martes arribaron a la capital de Zacatecas más de 400 estudiantes de la Normal Rural “Matías Ramos Santos”, ubicada en la comunidad de San Marcos, municipio de Loreto, y realizaron una protesta pacífica pero muy incómoda para las autoridades locales: el edil Miguel Varela Pinedo del PAN y el gobernador David Monreal Ávila de Morena.

Pertenecientes además a la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), los estudiantes normalistas llegaron temprano en autobuses a las instalaciones de la Secretaría de Educación de Zacatecas, ubicada a un costado del bulevar José López Portillo, en el municipio conurbado de Guadalupe.

Desde ahí, a pie, bajo condiciones de lluvia y temperaturas por debajo de los 10 grados, emprendieron una marcha de casi cinco kilómetros, para protestar por un acto de represión que ocurrió hace 26 años, cuando el entonces gobernador Ricardo Monreal Ávila, utilizó a la fuerza pública para reprimir violentamente a estudiantes normalistas que se manifestaron durante la última gira de trabajo a la entidad, que hizo como presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, del PRI, para inaugurar un distribuidor vial.

Aquella ocasión, un 13 de enero del año 2000, los normalistas buscaban entregar un pliego petitorio al entonces presidente, pero cuando se dirigían al lugar, fueron interceptados por policías de Tránsito y Vialidad, al mando de su Director Santos Antonio González Esparza, y decenas de los estudiantes fueron violentamente golpeados y privados ilegalmente de su libertad, durante varias horas. Por eso protestan desde hace 26 años los sanmarqueños.

Durante su marcha de este martes, los estudiantes normalistas no rompieron vidrios ni vandalizaron ninguna propiedad privada o inmueble público. Pero al arribar a la plaza Bicentenario –a un costado del bulevar Adolfo López Mateos-, los integrantes del FECSM se desplegaron y dispersaron en todo el primer cuadro de la ciudad, activándose a pesar del ambiente gélido, sorprendiendo a propios y extraños, realizando acciones cívicas y por qué no, ejemplares a la vista de muchas personas:

Con escobas en mano y bolsas negras de plástico, emprendieron una campaña masiva de limpieza recogiendo la basura calles, plazas públicas y parques; también obsequiaron frazadas y cobijas, además de juguetes a niños en situación de calle, pertenecientes a familias de trabajadores ambulantes de muy bajos recursos.

Y luego de comer un humilde refrigerio preparado por ellos mismos, sin parar, por la tarde y la noche, realizaron además –como cada año-, una jornada cultural que incluyó cuadros de oratoria, declamaciones y bailes folklóricos en la explanada de la plaza Bicentenario en la capital zacatecana. No pararon a pesar de la oscuridad invernal que cubre la ciudad desde temprana hora. No pararon a pesar de que las autoridades locales, mantuvieron en todo momento apagado el alumbrado público de la enorme explanada.

Lo más peligroso que hicieron este martes en Zacatecas los estudiantes “comunistas y socialistas”, fue leer un breve pronunciamiento político, explicando la represión de aquel 13 de enero del año 2000, y explicando la situación precaria en que se encuentra su escuela e internado de mujeres y hombres, hijos de campesinos: la Normal Rural de San Marcos.

Su alma mater se encuentra, dijeron, “en decadencia de recursos por falta del apoyo del estado y organizaciones gubernamentales; en consecuencia, nuestro desarrollo dentro del internado al igual que nuestra formación como docentes, no ha sido lo óptima posible. Por lo que se busca mejorar esta situación de tal forma que logremos así un desarrollo eficaz y necesario para asegurar una mejor educación en la niñez mexicana, garantizando un México más próspero y consciente”.